Serendia

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Año 265 del calendario Elionio

A la edad de 37 años, Crucio fue coronado Rey de Hidel, e inmediatamente después, informó a Calpheon de que Hidel dejaría de participar en las expediciones contra Valencia.

Los que se sorprendieron más por la noticia fueron los clérigos de Calpheon. Con sus creyentes perdiendo la fe por la excesiva instigación de la iglesia, la repentina interrupción de las expediciones sacudió los mismos cimientos de su poder. La expedición había dejado ya considerables iglesias en su camino, y esta podía ser una oportunidad para expandir su fe por toda Valencia.

Crucio fue amenazado con un corte de comunicaciones mientras era presionado por Dahad. Fue una situación difícil. Continuar paralizando la expedición podría provocar una guerra con Calpheon. Además, muchos de los líderes militares de Hidel eran devotos creyentes de Elion que sirvieron bajo las órdenes de su religioso padre.

Tras considerables comunicaciones privadas, Crucio decidió unirse a la expedición. No estaba listo para afrontar problemas tanto externos como internos justo tras su coronación, y Dahad aceptó que esta fuera la última participación de Hidel en la cruzada.

Dahad, en respuesta, propuso una expedición masiva con el objetivo, al menos, de llegar a los muros de Valencia para no convertirse en el hazmereir de futuras generaciones. Solo los preparativos para dicha expedición tardaron dos años en realizarse.

De Mongart conocía la ruta al Black Desert como la palma de su mano, así que creyó que todo lo que tenía que hacer era tomarse la expedición como una excursión. Pero nunca nada es tan fácil. Los vientos que empezaron a soplar al principio de la expedición se convirtieron en una cegadora tormenta cuando llegaron a Media, y aún les quedaba un largo camino por recorrer.

La alianza alzó su campamento bajo muros extranjeros y esperó a que el viento amainara. Tardaron una semana en poder divisar Media.

¿Qué podía haber pasado allí? Había rumores circulando por las caravanas de que Media había cambiado, pero nadie esperó encontrarse algo de ese calibre. Muros con barracones rodeaban la ciudad, y humo negro salía copiosamente de las chimeneas. Dahad insistió en avanzar. Él, como muchos otros, estaba intrigado con el repentino desarrollo de Media, y quiso saber cómo lo habían conseguido. Aunque retrasar la marcha a Valencia podía suponer un riesgo en cuanto a recursos. El viento volvió a golpear la expedición cuando alcanzaron el Black Desert. Esta vez, junto a lluvia. Espera, ¿lluvia? ¿En el desierto?

Fue entonces cuando alguien izó una bandera roja. Significaba que estaban en territorio de Valencia. Los sacerdotes de Elion que acompañaban la expedición se arrodillaron para rezar sus plegarias. Al mismo tiempo, la expedición empezó a trabajar en el asentamiento de la base bajo el viento aullante. No tardaron mucho en ser engullidos por una tormenta que hizo el día tan oscuro como la noche.

Cuando Crucio recuperó la consciencia, se encontró a sí mismo enterrado en un pozo de tierra con una bandera roja que se había roto. La tormenta debió herir a Valencia muchísimo más.

La situación pasó de la conquista a la supervivencia. El cielo se estaba oscureciendo otra vez, y el camino de vuelta a casa era peligroso.

Tormentas de arena y movimientos de tierras continuaron atormentando la expedición en su retirada, y su camino de vuelta a casa fue bloqueado por el río Demi, que se había hecho intransitable por las interminables lluvias. Tardaron un mes en bordear el río, y Crucio consiguió retomar el aliento cuando cruzaron el delta. Entonces llegaron los arrepentimientos por unirse a la expedición.

Así es cómo la última expedición a Valencia terminó.

 

 
 

La orden de Elion recompensó a los soldados supervivientes y proclamó que Valencia no sería capaz de resurgir tras la gran victoria de la expedición. Fuera lo que fuera, necesitaban algún tipo de respiro tras todas esas desgracias.

El Castillo de Hidel y los llanos de Serendia afortunadamente se habían mantenido a salvo de los desastres, pero los cenagales de las regiones del sur se habían expandido.

Así que la guerra que los hombres no pudieron terminar fue detenida por la naturaleza, y el tiempo de paz, para recuperarse, por fin llegó. Mientras tanto, Calpheon, que había perdido a su Rey en las tormentas, vio la coronación de su nuevo Rey, Guy Seric, de veinte años de edad.

Año 275 del calendario Elionio

Siete años pasaron desde que el gremio de mercaderes de Hidel visitó Media. Los últimos años no fueron malgastados por los medianos, que consiguieron desarrollar su ciudad aún más. De Mongart, habiendo visto el cambio ya durante la última expedición, ordenó al gremio de mercaderes que averiguaran cómo Media había conseguido ese nivel de desarrollo, y pronto apareció la importancia de las Black Stones.

Tras recibir el informe de un joven Naga que llevaba consigo un fragmento de Black Stone, De Mongart partió inmediatamente a las regiones pantanosas del sur. Creyó que esta sería la oportunidad de devolver a Calpheon el golpe por presionarle a unirse a esa desastrosa expedición, pero las desgracias de De Mongart no habían hecho más que empezar.

Calpheon también estaba desesperado buscando Black Stones para ellos mismos, pero no se encontró ningún rastro del precioso material dentro de sus fronteras. Cuando las noticias de las Black Stones descubiertas en las minas de Keflan y Serendia llegaron a los oídos del joven Rey, Guy Seric decidió actuar rápidamente.

Año 276 del calendario Elionio

Guy Seric avanzó hacia las torres de vigía de Hidel en las llanuras de Serendia tras conquistar Keflan sin esfuerzo. Pero Hidel era un hueso duro de roer, así que el Rey de Calpheon emboscó el Castillo de Hidel con sus soldados de élite bajo el resguardo de la noche.

De Mongart estaba indefenso ante la emboscada y perdió su castillo. Peor aún fue el hecho de que Calpheon le capturó. A pesar de la situación, no quiso rendirse, y le dijo al enviado de Hidel, que había ido a comprobar su estado, que no dejaran de luchar, independientemente de lo que le ocurriera a él.

 
 
 

Tras escuchar la orden de su Rey de seguir luchando, Cliff lideró sus fuerzas al suroeste en un intento de recuperar Keflan mientras Armstrong cruzó el río Demi para llevar la lucha a terreno calpheano. Guy Seric mantuvo su posición gracias a la famosa infantería pesada de Keflan, pero vio que grandes pérdidas para Calpheon serían inevitables.

Incluso si Calpheon ganara la guerra, los dos generales estaban a punto de generar una masacre que podría incluso superar la Muerte Negra.

Esta situación forzó a Guy Seric a cambiar de plan. Lo que él realmente necesitaba eran las Black Stones de los pantanos de Serendia, así que ofreció un pacto en lugar de exigir la rendición. De Mongart se enfrentó a una difícil decisión, con un masivo derramamiento de sangre a la vuelta de la esquina. Mientras Hidel no se rindiera, siempre habría otra oportunidad.

De Mongart pudo volver a casa tras un año de inspecciones por parte de Calpheon para comprobar que los términos del pacto se estaban llevando a cabo. Las torres de vigía habían sido declaradas territorio neutral, así que las fuerzas de Hidel que quedaban fueron trasladadas a un campamento en el oeste. A pesar de todo lo ocurrido, Cliff y Armstrong respetaron la decisión de su Rey. Hubo quien le tachó de cobarde a sus espaldas, pero De Mongart se mantuvo inflexible.

Lo que realmente le perturbaba era la visión de los extractores calpheanos en el cenagal de Serendia. Fue entonces cuando la salud de Crucio De Mongart empeoró.

Año 281 del calendario Elionio

La repentina muerte de Guy Seric sacudió el entero continente occidental. Había cumplido recientemente los treinta y gozaba de buena salud. Rumores de que había sido envenenado corrieron rápidamente, a pesar de que el anuncio oficial afirmaba que la causa de la muerte había sido una enfermedad desconocida. Crucio creyó que su oportunidad había aparecido más pronto de lo esperado, anticipando el derrumbamiento de la fuerza de Calpheon.

Crucio llamó a Cliff desde el Campamento de Guardia del Oeste para discutir si deberían o no anular el pacto. Cliff creyó que actuar demasiado deprisa sólo podría proporcionar a Calpheon una excusa para unificar sus fuerzas y propuso esperarse a ver cómo se desarrollaban los acontecimientos. El Gran Chambelán Zordain también estuvo presente durante esa conversación. Él fue recomendado por Cliff después de que la salud de Crucio empeorara. Su juicio crítico y su capacidad le convirtieron en un invaluable consejero de la corte de Crucio.

Zordain argumentó que, ya que la muerte de Guy Seric parecía más obra de la iglesia y el gremio de mercaderes que el resultado de una lucha interna de poder, la acción de Hidel sería irrelevante para el grado de unión de Calpheon.

 Aunque estuvo de acuerdo con Zordain, Crucio decidió seguir el consejo de Cliff, y siguió vigilando la situación en Calpheon. El desorden en la ciudad atravesó un inesperado cambio de rumbo, y fue rápidamente controlado. Calpheon, bajo su gobierno parlamentario, se hizo más fuerte que nunca.

Zordain se convirtió en gran chambelán a la edad de 25 años. En primer lugar, se unió al ejército para vengar a su familia, asesinada por fuerzas calpheanas durante el asedio del castillo de Hidel. Su posición era más próxima a la de un canciller que a la de un chambelán. El hecho de que Crucio renunciara a su propia posición y se convirtiera en castellano tras la construcción de los extractores calpheanos, afirmando que había fallado a su deber como Rey, daba explicación tanto a esta situación como a que al General Cliff también se le llamara capitán.

Zordain afirmó que Calpheon no tardaría más de cinco años en perder su poder. Aseguró que dejar el poder en manos del gremio de mercaderes acabaría pasándoles factura, y que la iglesia, que se suponía que tenía que vigilar los gremios, estaba demasiado ocupada preocupándose de expandir su propia influencia.

Convenció a Crucio para aumentar las tasas, así Hidel podría rearmarse, ya que él mismo estaba pensando en reconstruir el Castillo de Hidel.

 

 

Año 283 del calendario Elionio

Los campesinos se alzaron contra Hidel. A pesar de la mala cosecha de ese año, las tasas seguían siendo altas. Para empeorar la situación, los salvajes se habían vuelto agresivos, arruinando las pocas cosechas que quedaban por recolectar.

Conociendo los cambios en Calpheon y su gobierno parlamentario, los campesinos hicieron que Alundi les representara en el Castillo de Hidel. Como resultado, el castellano le aprisionó, le torturó y le abandonó en territorio neutral como advertencia. Los campesinos enfurecieron con eso, ¿pero qué podían hacer simples agricultores contra un ejército preparado para la guerra? Al primer avistamiento de soldados, la revuelta se dispersó. Los miembros activos de dicha revuelta nunca pudieron volver a sus vidas normales por el precio que se había puesto a sus cabezas.

Alundi fue uno de ellos. Un día, en contra de su voluntad, se sorprendió a sí mismo liderando los alzados y refugiándose con ellos en los suelos del viejo castillo. Tras eso, más gente cansada de los abusos se unieron a Alundi, cosa que proporcionó a Zordian otra excusa para aumentar las tasas.

  ¿Revolución de campesinos? No hubo tal cosa. La única cosa que sucedió fue una queja formal de los campesinos. Otro incidente que ocurrió ese año fue un súbito estallido de luz en el cielo nocturno que rápidamente fue seguido por acciones violentas por parte de los salvajes y la aparición de monstruos a su alrededor.

Algunos afirmaron que eran las Black Stones cobrando vida. La gente llamó a este incidente el incidente de la Torre de la Voluntad ya que está registrado que algo similar pasó después de que los ancestros construyeran dicha torre.

Tras eso, rumores de un aumento de forasteros en Velia empezaron a extenderse…